Seguro que muchas veces te habrás preguntado: ¿está relación tiene futuro?, ¿irá todo bien? Nos pueden asaltar dudas y aunque no podemos predecir al 100% cómo evolucionará esa relación, sí que hay una serie de características que te pueden ayudar a ver si vais por el buen camino. Es importante que haya un proyecto de futuro y unos valores compartidos, ya que estos definirán la conducta de cada parte.
Para llegar a buen puerto es importante remar en la misma dirección, siendo así más fácil tomar decisiones juntos y resolver las diferencias.
Dentro de los factores que se consideran clave para evolucionar positivamente, encontramos:
El compromiso, entendido como la alianza que les llevará a permanecer juntos y no tirar la toalla fácilmente.
La lealtad, no fallar a tu pareja, serle fiel y estar ahí.
El respeto, de las formas de ser e intereses de cada uno, así como no perder el control en los conflictos que surjan.
La confianza, en que tiene buenas intenciones y quiere para ti lo mejor.
La generosidad, ayudar a la otra parte en todo lo posible, querer que cada miembro crezca.
Admiración, de las virtudes de la otra persona, de lo que te enseña y te aporta.
La autonomía, tomar responsabilidad de los asuntos de cada uno, sin olvidar que cada uno tiene su parcela.
El amor, priorizar a la otra persona, protegerla, compartir momentos.
La comunicación, base fundamental para todos los demás valores, para trasmitir nuestro amor y también resolver diferencias.
El apoyo, alguien que va a estar ahí en los momentos buenos y malos.
Al inicio, cuando os estáis conociendo puede que te atraiga que la persona sea diferente a ti, que tenga cosas que tú no tienes pero con el tiempo lo que os unirá son las semejanzas, querer el mismo proyecto de vida para que la relación sea duradera y saludable.