La dependencia emocional es un patrón psicológico en el cual la persona cubre sus necesidades emocionales de manera des-adaptativa con otras personas. La persona que es dependiente siempre tiene que tener una persona de referencia, ya se un familiar, amig@, pareja etc. Sin duda, nos resta libertad y la capacidad de ser uno@ mism@. Algunas características en las que podemos fijarnos para saber si somos propensos a establecer relaciones de dependencia son:
-No querer estar sol@.
-Dificultad para tomar decisiones, prefieren que el otro sea el responsable de su vida.
– Tener baja autoestima.
– Idealizar a la otra persona y querer su aprobación continua.
– Miedo extremo a perder a esa persona o que le abandonen.
– Creer que es incapaz de cuidarse a sí mism@.
– Dificultad para poner fin a una relación en el caso de que sea tóxica.
Cuando exploramos el origen de esta dependencia podemos ver que se intensifica por una educación sobreprotectora o que inculque temor, a hacer cosas por sí mism@. Esta vinculación afectiva excesiva se correlaciona con trastornos de apego. El apego es una vinculación afectiva intensa, duradera, de carácter singular, que se desarrolla y consolida entre dos individuos, por medio de sus interacciones recíprocas, y cuyo objetivo inmediato es la búsqueda y mantenimiento de proximidad en momentos de amenaza, ya que esto proporciona seguridad, consuelo y protección. Suele aparecer a los 6 meses de edad y establecerse hasta los 2 años aproximadamente. El tipo de apego establecido en la infancia influye de manera significativa en las relaciones posteriores de amistad y de pareja.
Para salir de esa dependencia te propongo que:
- Hagas planes fuera de esa relación una vez en semana.
- Realizar una actividad sol@
- Reforzarte verbalmente, es decir, decirte cosas positivas.
- Recordar que tu valor no depende de otras personas.
Si tienes alguna duda o crees que tienes una relación de dependencia emocional, contacta conmigo para trabajar en sesiones online.