Hoy quiero escribirte a ti, si alguna vez te has sentido a la deriva en medio de un océano, este artículo es tuyo. Hay veces en los que te paras en seco y en ese instante sientes soledad. Analizas cómo es tu vida, las personas que hay a tu alrededor o las que te gustaría que estuvieran. En la sociedad siempre se ha asociado estar sol@ con algo negativo y ese mensaje ha calado hondo.
Lo primero que quiero decirte es que es necesario sentirse así alguna vez, ya que esto significa que te has dado tiempo a estar contigo mism@, a saber qué es lo que deseas y a mirarte en el espejo.
Habrás escuchado la frase: “en realidad tod@s estamos sol@s” y eso no te habrá consolado en absoluto. Cierto es que todos queremos compañía y eso está bien, sin embargo saquémosle la parte positiva a esta emoción. Sentirnos en soledad hace que te plantes quién eres, qué es lo que te gusta y qué tipo de personas te gustaría incluir en tu vida. Tú eres protagonista de tu historia, los demás se van añadiendo al viaje pero la mayor parte del día estás con tus pensamientos.
Es importante que sepamos estar con nosotr@s mism@s para no tener relaciones de dependencia con otras personas. Compartir el tiempo con alguien para disfrutar más pero no por necesidad, por callar tu ruido interior.
Sea cuál sea tu situación, y si te miraste en el espejo y no te gustó lo que vistes o te sientes demasiado sol@, quiero recordarte que necesitas sacar a fuera todo lo que estás sintiendo y que puedes compartirlo en terapia. No importa dónde estés siempre tendrás un espacio en mi agenda.