PERSONAS ALTAMENTE SENSIBLES

El término PAS fue acuñado en los años 90 por la psicóloga Elaine Aron.  En estos últimos años cada vez se habla más de las personas llamadas PAS (personas altamente sensibles). Siempre han existido y en la actualidad hay estudios que agrupan las características que forman este rasgo. Tienen el sistema nervioso más desarrollado que el de la mayoría de la gente, así pues diríamos que lo tienen en alerta. Existen cuatro pilares que sustentan el PAS:

-La persona tiene una tendencia a procesar toda la información recibida de una manera intensa y profunda. Le suelen dar muchas vueltas a un mismo tema.

-Llegan a saturarse cuando tienen que procesar mucha información (sensorial y emocional) a la vez, por ejemplo; estando en un concurrido centro comercial. Es muy habitual que se saturen y tengan que salir del lugar.

-La persona vive la vida con mucha emocionalidad; se emociona con facilidad ante un sinfín de situaciones.

-Tienen una gran sensibilidad en cuanto a los cinco sentidos (vista, tacto, oído, gusto, olfato) y también de cara a sutilezas como detectar pequeños cambios en el entorno o en el estado emocional de otras personas.

Podemos señalar que son muy empátic@s, tienen la intuición muy desarrollada, saben escuchar, son creativ@s y disfrutan de la soledad. Por otro lado, lloran y ríen fácilmente, son sensibles a las críticas, se saturan rápidamente y no le gustan los ruidos.

Ser PAS tiene sus ventajas, sin embargo también es cierto que conlleva unas características que pueden hacerles sentir con demasiada intensidad. No es un trastorno ni debe ser considerado como algo negativo, si bien es  importante  aprender a gestionarlo.

¿POR QUÉ EVITAR NO SENTIR MIEDO?

Seguro que si pudieras elegir, pedirías sentirte bien todo el tiempo y esto incluye no tener miedo. Es algo bastante entendible porque preferimos sentir emociones positivas todo el tiempo, es el ideal al que aspirar.

Sin embargo, ante peligros inminentes el miedo nos pone alerta y nos aleja de estímulos que podrían hacernos daño, siendo esto muy adaptativo. La vida está formada por vivencias de todo tipo y el miedo nos acompaña en momentos de nuestra vida. Además siempre hay un aprendizaje detrás de las situaciones que nos asustan, te conoces más a ti mism@ y aprendes estrategias para desenvolverte en este tipo de situaciones.

El objetivo es aceptar esa parte y actuar aunque sintamos miedo. Obviamente estamos hablando de acciones que nos llevarán a sentirnos mejor a largo plazo y a conseguir nuestros objetivos. Como siempre digo no se trata de eliminar sensaciones incómodas sino de poder actuar aun sintiéndolas. La única manera de que el miedo se reduzca y poder convivir con su presencia es exponerse a él. A más evitación más grande se hace y esa la bola de nieve  en forma de miedo no parará de crecer. Se trata de experimentar, así que te propongo que hagas algo que te da miedo y veas qué pasa, cómo te sientes en ese momento y cómo te sientes después.

El miedo puede venir marcado de forma innata, como por ejemplo el miedo a las serpientes; se puede adquirir a través de la observación directa; o del condicionamiento de estímulos.

Cuando el miedo es muy intenso e interfiere con tu día a día, termina por convertirse en trastornos como pueden ser las fobias, ataques de pánico etc. De ahí, la importancia de trabajar los miedos a través de la terapia.

¿ESTÁS DESEANDO QUE ACABE LA NAVIDAD?

Actualmente la Navidad está asociada a la gente que quieres, a disfrutar de buenas comidas o a la ilusión por las sorpresas. Sin embargo hoy me gustaría hacer más visible a esas personas a las que la Navidad se les hace cuesta arriba.

No todo es perfecto cuando falta alguien importante, cuando tu solvencia económica no da para tantos excesos, cuando la nostalgia se apodera de ti o cuando estás hart@ de tanto compromiso social y autoexigencia para estar a nivel de todo lo que implica.

Desgraciadamente la sociedad nos indica que debemos comprar compulsivamente, que para disfrutar hace falta tener dinero y que todo te vaya bien. Nada que ver con el origen religioso por el cual se creó. Puede ser una época muy brillante llena de luces y objetivos nuevos o una época más bien con sombras.

¿Y qué me dices de esos familiares que no tienes ninguna gana de ver y que siempre te preguntan por las cosas que no tienes; novi@, trabajo, dinero o hij@s? Familias donde las discusiones son el centro de cohesión, la soledad, el consumismo, los balances insatisfactorios y la ingestión excesiva de comida y bebida.

Puede haber años que estés bajo el encanto de la Navidad y otros donde las circunstancias te empujen a querer que termine lo más rápido posible.

Vive la Navidad cómo tú elijas, haciendo lo que te haga sentir cómod@. Al fin y al cabo son solo fechas y depende de ti que la quieras celebrar o simplemente sean unas semanas más del calendario. Regálate autocuidado, un buen paseo, un chocolate caliente, la compañía de personas que te sumen y te hagan sentir bien. Baja el ritmo, olvídate de los compromisos y reencuéntrate contigo mism@.

¿TIENES DEMASIADOS PENSAMIENTOS?

Una persona puede tener miles de pensamientos al día, es algo automático como respirar. En gran medida son pensamientos recurrentes y en muchos casos nos pueden generar malestar. La mayoría de ellos no están fundamentados en algo realista. No quiere decir que tengas un trastorno, el  problema aparece cuando te crees todo lo que tu cabeza piensa o no puedes dejar de pensar en ningún momento.

Tener pensamientos es algo que nos diferencia de las demás especies de animales.  Somos seres sofisticados con esta capacidad que nos aporta muchos beneficios, si bien es verdad que en algunas ocasiones estos pensamientos están anclados en el pasado o en un futuro incierto y no nos sitúan en el presente.

El primer paso para gestionarlos es aceptar que los tenemos y ser consciente de ellos. El siguiente paso es comprender que no todos son reales ni los podemos controlar. En ese intento de eliminar o controlar esos pensamientos es cuando no funcionamos con normalidad. No debemos tenerles miedo porque no pueden hacernos un daño real y te impiden disfrutar del momento presente.

Te prepongo un ejercicio en el cual dedicaras un tiempo cada día para preocuparte, puede ser quince minutos, media hora o si lo necesitas hasta una hora. Intenta que sea en el mismo momento del día, como si fuera una actividad más en tu agenda. Pon la alarma del móvil y piensa en todas las cosas que te preocupan o te dan miedo. Si a lo largo del día empiezas a tener pensamientos no deseados, dile a tu mente que ahora no es el momento y que pensarás en ellos en el tiempo fijado que tienes para ello. De este modo no te quedas enganchado a esos pensamientos tanto tiempo. Aprendes a posponer la preocupación y cambiar tu atención a otras cosas, dejando tiempo para estar tranquil@ y hacer el resto de tareas.

¿QUÉ ES EL AUTOCUIDADO?

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) es la actitud y aptitud para realizar de forma voluntaria y sistemática actividades dirigidas a conservar la salud y prevenir enfermedades. Si se padeciera una de ellas, se adopta el estilo de vida más adecuado para frenar su evolución. El concepto nació en el campo de la enfermería en el sentido de las acciones que debía hacer el paciente para mejorar y cumplir con su tratamiento.

En la actualidad, se extrapola no sólo a la salud física sino a la salud mental y emocional, consiste en dedicar atención a esas acciones que nos ayudan  a mantener el bienestar, a mejorar nuestra calidad de vida o  frenar la evolución de algún trastorno.

No nacemos con estas habilidades, las vamos aprendiendo a lo largo de la vida. Cada vez se hace más hincapié en la importancia de autocuidarse con el objetivo de que se conviertan en hábitos. Te propongo la siguiente actividad que te puede ayudar a practicar tu autocuidado mental:

  • Identifica las cosas que te gustan (por ejemplo, leer una novela, hacer deporte, tomar café con un amig@)
  • Establece la frecuencia (por ejemplo: los lunes leo, los martes salgo a pasear etc.)
  • Pedir ayuda si no sabes cómo organizarte (a través de sesiones para proponerte actividades y cómo llevarlas a cabo).

Se trata de priorizarte y sacar cada día un poco de tiempo para hacer actividades agradables que fortalezcan tu estado de ánimo.Si te cuesta pensar qué actividades podrías realizar, te sugiero que pruebes algunas de éstas:

  • Meditar 15 minutos al día.
  • Hacer ejercicios de respiración varias veces al día.
  • Escribir un diario para plasmar tus emociones.
  • Hablarte desde el respeto y la aceptación.
  • Rodearte de personas que sumen.
  • Hacer media hora de ejercicio al día.
  • Escuchar música a diario.
  • Hablar con alguien que te permita expresar cómo te sientes.
  • Disfrutar de un café o un té con tranquilidad.
  • Caminar media hora al día.
  • Conectar con la naturaleza.
  • Leer un buen libro.
  • Abrazar a un ser querido.
  • Darte una ducha refrescante.
  • Hacer alguna actividad creativa, como manualidades o pintar.

Los ritmos de vida acelerados en los que vivimos llenos de múltiples tareas, han supuesto un abandono del tiempo que le dedicamos a cuidarnos en todos los aspectos, sobretodo en el emocional. De ahí la importancia de concienciarnos para sacar cada día un hueco para hacer actividades que nos traerán efectos positivos a largo plazo.

Si necesitas ayuda para mejorar tus habilidades de autocuidado, permíteme que te oriente en el camino.

COMIENZA EL VERDADERO CAMBIO Y DESARROLLA TODO TU POTENCIAL.

DEPENDENCIA EMOCIONAL

La dependencia emocional es un patrón psicológico en el cual la persona cubre sus necesidades emocionales de manera des-adaptativa con otras personas. La persona que es dependiente siempre tiene que tener una persona de referencia, ya se un familiar, amig@, pareja etc. Sin duda, nos resta libertad y la capacidad de ser uno@ mism@. Algunas características en las que podemos fijarnos para saber si somos propensos a establecer relaciones de dependencia son:

-No querer estar sol@.

-Dificultad para tomar decisiones, prefieren que el otro sea el responsable de su vida.

– Tener baja autoestima.

– Idealizar a la otra persona y querer su aprobación continua.

– Miedo extremo a perder a esa persona o que le abandonen.

– Creer que es incapaz de cuidarse a sí mism@.

– Dificultad para poner fin a una relación en el caso de que sea tóxica.

Cuando exploramos el origen de esta dependencia podemos ver que se intensifica por una educación sobreprotectora o que inculque temor, a hacer cosas por sí mism@. Esta vinculación afectiva excesiva se correlaciona con trastornos de apego. El apego es una vinculación afectiva intensa, duradera, de carácter singular, que se desarrolla y consolida entre dos individuos, por medio de sus interacciones recíprocas, y cuyo objetivo inmediato es la búsqueda y mantenimiento de proximidad en momentos de amenaza, ya que esto proporciona seguridad, consuelo y protección. Suele aparecer a los 6 meses de edad y establecerse hasta los 2 años aproximadamente. El tipo de apego establecido en la infancia influye de manera significativa en las relaciones posteriores de amistad y de pareja.

Para salir de esa dependencia te propongo que:

  • Hagas planes fuera de esa relación una vez en semana.
  • Realizar una actividad sol@
  • Reforzarte verbalmente, es decir, decirte cosas positivas.
  • Recordar que tu valor no depende de otras personas.

Si tienes alguna duda o crees que tienes una relación de dependencia emocional, contacta conmigo para trabajar en sesiones online.